Function Words
British English
- eɪ
- ə
- æn
- ən
- ænd
- ənd
- ən
- ɑː
- ə
- ɑːr
- ər
- æt
- ət
- æz
- əz
- biː
- bi
- biːn
- bɪn
- bɪkˈɒz
- bɪkˈəz
- bʌt
- bət
- kæn
- kən
- kʊd
- kəd
- duː
- də
- du
- dʌz
- dəz
- fɔː
- fə
- fɔːr
- fər
- frɒm
- frəm
- hæd
- həd
- əd
- hæz
- həz
- əz
- hæv
- həv
- əv
- hˈævɪŋ
- hˈəvɪŋ
- ˈəvɪŋ
- hɜː
- hə
- ə
- hɜːr
- hər
- ər
- hiː
- hi
- i
- hɪm
- ɪm
- hɪz
- ɪz
- ˈɪntʊ
- ˈɪntə
- dʒʌst
- dʒəst
- dʒəs
- miː
- mi
- mʌst
- məst
- məs
- ɒv
- əv
- ˈɒntʊ
- ˈɒntə
- ɔː
- ə
- ɔːr
- ər
- aʊə
- ɑː
- aʊər
- ɑːr
- ʃæl
- ʃəl
- ʃiː
- ʃi
- ʃʊd
- ʃəd
- sʌm
- səm
- ðæt
- ðət
- ðɛm
- ðəm
- ðeə
- ðə
- ðeər
- ðər
- tʊ
- tə
- ʌs
- əs
- wɒz
- wəz
- wiː
- wi
- wɜː
- wə
- wɜːr
- wər
- wʊd
- wəd
- jɔː
- jə
- jɔːr
- jər
- juː
- jʊ
- jə
A diferencia del español, que es un idioma de ritmo silábico, el inglés es un idioma de ritmo acentuado. Esto quiere decir que, en inglés, el acento recae en las vocales fuertes de las sílabas tónicas; las vocales de las sílabas átonas suelen reducirse a /ə/ y /ɪ/ tal y como se muestra en los siguientes ejemplos.
- /kˈɒnʃəsnəs/
- /kˈɒnsɪkwəns/
- /kənsˈɪdərəbəl/
- /dˈɛspərət/
- /nˈætʃərəl/
- /tədˈeɪ/
- /wˈɪzdəm/
- /wˈʌndəfəl/
Esta característica del inglés sorprende a los hispanohablantes porque estos están acostumbrados a pronunciar las sílabas átonas y las sílabas tónicas de las palabras de forma parecida, es decir, tal y como se escriben.
Recuerda a partir de ahora, cuando una palabra en inglés tenga más de una sílaba, identifica su sílaba tónica. Lo más probable es que algunas vocales de las sílabas átonas se pronuncien /ə/ o /ɪ/. Este fenómeno fonético del inglés se llama reducción vocálica.
Pero también, existe una serie de palabras que pueden pronunciarse de dos formas distintas (fuerte o débil) dependiendo de si se habla despacio o rápido. Estas son las así llamadas palabras funcionales del gráfico adjunto.
Los hispanohablantes se sorprenden cuando aprenden que hay palabras en inglés que pueden pronunciarse de dos formas distintas.
Las palabras funcionales aparecen con mucha frecuencia y suelen ser artículos, conjunciones, preposiciones, pronombres y verbos auxiliares. La forma débil es la que se utiliza en el habla natural. Casi todas son monosílabas y se reducen al sonido vocálico /ə/.
El siguiente ejemplo de la fábula de Esopo "El roble y los juncos" muestra una frase tal y como se diría de forma natural en el habla conectada. Las palabras funcionales aparecen en negrita en su forma débil.
haʊ ɪz ɪt ðət jʊ huː ə səʊ freɪl ən slˈɛndə həv mˈænɪdʒd tə wˈɛðə ðə stɔːm
Si la frase se dice rápido, las palabras funcionales se dicen en su forma débil. Se pronuncian en su forma fuerte en la misma medida en que la frase se dice a un ritmo más lento.